Sassa de Osma convierte el campo en pasarela: de los looks «countryside chic» al vestido de gala

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Sassa de Osma durante su escapada campestre con sus amigas.
Sassa de Osma durante su escapada campestre con sus amigas.
Sassa de Osma durante su escapada campestre con sus amigas. | Crédito: ¡HOLA!

Cuando llega el fin de semana, el asfalto madrileño cede protagonismo a los paisajes rurales, y las it girls saben perfectamente cómo adaptar su armario al cambio de escenario. Tras su presencia en la primera fila de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, Sassa de Osma dio una nueva lección de elegancia relajada durante su reciente escapada al campo, rodeada de su inseparable grupo de amigas aristócratas.

Entre ellas, rostros conocidos del circuito de la moda y la alta sociedad como la diseñadora María de la Orden, además de empresarias de otros sectores como Gabriela Palatchi Elhadef o Ilaria de Moustier.

Las imágenes del encuentro son pura inspiración otoñal. El grupo abrazó sin reservas una estética bucólica que bebe de la hípica tradicional y del estilo que impera en la campiña inglesa, concretamente en la idílica región de los Cotswolds. Es el llamado «lujo silencioso» llevado a lo rural: prendas prácticas, funcionales y abrigadas, pero con un inconfundible aire aristocrático.

Sassa de Osma, siempre fiel a su estilo clásico y pulido, apostó por la comodidad sofisticada con una camisa masculina de rayas combinada con un chaleco sastre en tono verde caza. Completó el look con pantalones de corte recto en color arena, botas oscuras de caña alta y una boina clásica, logrando un equilibrio perfecto entre lo ecuestre y lo funcional.

A su lado, María de la Orden demostró su habilidad para jugar con el color: una luminosa camisa amarilla con vivos oscuros, emparejada con una romántica falda larga de cuadros rojizos tipo tartán —estampado clásico del Otoño/Invierno británico— y botas camperas. El resto del grupo desplegó un auténtico arsenal de abrigos en tonos tierra, americanas de ante, chalecos acolchados y una gran variedad de sombreros de ala ancha y boinas de tweed.

Esta tendencia, conocida popularmente como «countryside chic», responde a un deseo cada vez mayor de reconectar con la naturaleza y priorizar tejidos nobles, atemporales y duraderos como la lana, el ante o el algodón. Una estética que Sassa y sus amigas dominan a la perfección, demostrando que la verdadera elegancia funciona tanto sobre el lodo y el césped como sobre el asfalto o el mármol.

Al caer la noche llegó el momento de vestirse de gala, literalmente. Sassa eligió un vestido nude de su propia marca, Philippa 1970 (1.100 euros), confeccionado en delicado tul con caída ligera y etérea. El cuerpo semitransparente destaca por su exquisito bordado artesanal con aplicaciones florales en relieve en tonos verdes, mostaza y marfil, con una cintura definida que da paso a una falda amplia y vaporosa.

María, por su parte, se enfundó en un diseño que ya puede considerarse vintage: pertenece a la colección Primavera/Verano 2016 de Gucci, una de las primeras que Alessandro Michele firmó para la casa italiana. Su estampado de rayas en rojo, negro y verde, los detalles de encaje, las mangas abullonadas con volante y la lazada al cuello son la firma inconfundible del diseñador, hoy director creativo de Valentino.

Editado por: Lu Hanover / Stars World Production

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