Más de una década después de haberlo planteado por primera vez, Andrew Garfield volvió a defender que Spider-Man puede ser interpretado como un hombre gay. El actor, nominado al Oscar, retomó la idea que lanzó en 2013 mientras promociona su nueva película, The Uprising.
«Fue un ejercicio de rebeldía con el que me sentí identificado. Sigo creyendo que cualquiera puede estar dentro de ese traje», declaró el británico en una entrevista recogida por Entertainment Weekly.
Garfield encarnó al trepamuros en The Amazing Spider-Man (2012) y su secuela de 2014, y regresó al personaje en 2021 junto a Tom Holland y Tobey Maguire en Spider-Man: No Way Home, en el marco del cruce de universos del multiverso arácnido.
Ya en 2013, cuando era la cara de la franquicia, el intérprete había sembrado la semilla del debate: «Bromeaba, pero no del todo, sobre si MJ podría ser un chico. Pensé: ¿por qué no podemos descubrir que Peter está explorando su sexualidad? No sería nada revolucionario», dijo entonces al mismo medio.
Esta vez, Garfield explicó por qué considera que el personaje se presta a esa lectura inclusiva: «Ese es el motivo por el que es un personaje tan querido, uno de los más queridos en la historia de la ficción: no se le ve el color de piel, no se le ve el género, no se le ve la sexualidad. Cualquiera puede proyectarse en ese traje», señaló.
Y cerró su reflexión con una defensa de la diversidad como valor central del héroe: «Me gusta la idea de un lugar donde todos sean honrados e incluidos. Era solo una forma de decir: ¿por qué no? Y te delatas a ti mismo si tienes una opinión firme en cualquiera de los dos sentidos».
Una estrella que sueña con alejarse del ruido
En la misma gira de medios, el actor de 43 años admitió a Variety que piensa con frecuencia en abandonar la vida pública que exige su carrera. «Todo el tiempo», respondió al ser consultado por el tema. Garfield encadena casi un año de trabajo ininterrumpido con proyectos como la adaptación de Enid Blyton The Magic Faraway Tree, el drama de época The Uprising y Artificial, la película sobre Sam Altman dirigida por Luca Guadagnino.
«Si dependiera de mí, la gente simplemente vería esos proyectos, y yo podría ir a tallar madera en la campiña de Somerset y pensar en qué estarán haciendo los pájaros», bromeó, al confesar que sus sueños actuales son más filosóficos y existenciales que orientados a logros: «Quiero cierta calidad en mis relaciones con mi familia y mis amigos. Quiero cierta calidad en mi relación conmigo mismo».
No sería su primera pausa: en 2022, tras estrenar The Eyes of Tammy Faye, tick, tick… BOOM! y No Way Home, se retiró casi dos años para «recalibrar y ser una persona por un rato». Regresó con el drama romántico We Live in Time (2024). Por ahora, sus declaraciones sobre Spider-Man vuelven a encender la conversación sobre la inclusión en los grandes superhéroes del cine.
Editado por: Lu Hanover / Stars World Production


