Ariana Grande cerró su gira The Eternal Sunshine Tour con broche de oro y una cifra histórica: más de 107 millones de dólares en ingresos brutos, según las cifras reportadas a Billboard Boxscore.
El último de sus 41 conciertos se celebró el 1 de septiembre en el O2 Arena de Londres. En total, la gira vendió 638.000 boletos y superó con creces la barrera de los nueve dígitos, convirtiéndose en un éxito rotundo pese a ser una de las giras más cortas de su carrera.
En comparación, el Eternal Sunshine Tour tuvo menos de la mitad de fechas que sus tres giras anteriores: Sweetener World Tour (2019), Dangerous Woman Tour (2017) y The Honeymoon Tour (2015). Aunque recaudó menos que el Sweetener (146,4 millones de dólares), su impacto noche a noche fue mayor que cualquiera de sus presentaciones en vivo anteriores.
La gira, que acompañó su aclamado álbum Eternal Sunshine, consolidó a Grande como una de las artistas más rentables del pop actual, demostrando que calidad e impacto pueden más que la cantidad de fechas.
Editado por: Lu Hanover / Stars World Production


