Veintiséis años después de aquella impulsadora de galletas que se coló en Ecomoda con su voz consentida, Martha Isabel Bolaños vuelve a ponerse en la piel de Jenny García, la inolvidable Pupuchurra. La actriz reaparece en la tercera temporada de Betty la fea: La historia continúa, disponible en Amazon Prime Video, y lo hace con una gratitud que no esconde: “La Pupuchurra me salvó la vida”.
Radicada en Cali desde el inicio de la pandemia, Bolaños recibió la llamada de la producción cuando menos lo esperaba. Había vivido tres años en México, pero decidió regresar a Colombia y establecerse en su ciudad natal. La propuesta para volver al universo creado por Fernando Gaitán en 1999 fue inmediata: “Pero por supuesto”, recordó sobre su respuesta.
Un personaje que llegó en el momento justo
La actriz contó que Jenny García apareció en su vida en una etapa difícil: acababa de sufrir el incendio de su apartamento y todavía buscaba consolidarse en la televisión colombiana, pese a haber participado en producciones como Tiempos difíciles.
El casting no exigió un gran esfuerzo de composición. La prueba consistía en representar a una impulsadora que pedía empleo frente a cámara, una situación que se conectaba con su momento personal. “Yo me senté y hablé, salió de una vez la voz consentida y con los pucheros, y ahí todo cambió”, recordó. A partir de ese papel llegó una popularidad que, aún hoy, la mantiene ligada al personaje.
Una Pupuchurra distinta, pero fiel a su esencia
El regreso no es una copia exacta de la mujer que entró a Ecomoda en la versión original. Bolaños explicó que debía conservar los rasgos esenciales del personaje, pero con una transformación acorde al tiempo transcurrido. Para sostener la nueva trama —en la que Jenny llega desde Dubái como representante de un jeque dispuesto a ayudar a la empresa—, la actriz construyó un pasado fuera de cámara: imaginó que salió humillada de Ecomoda, se separó de Efraín y reconstruyó su vida desde empleos como recepcionista y secretaria.
“Sabía que tenía que ser ella en esencia, pero no podía llegar otra vez igual”, sostuvo. Y trazó un paralelo con su propia historia: “Era una mujer que había pasado por muchas etapas de dolor y superación, como yo misma en estos 26 años”.
Amada y odiada por igual
Sobre la carga polémica del personaje —señalada por su vínculo con Efraín, esposo de Sofía López—, la actriz reconoció que los triángulos amorosos conservan su controversia, pero destacó que Jenny logró construir una relación distinta con el público. “La gente no sabía si odiarla o amarla”, afirmó. A su juicio, el humor, la forma de hablar y la actitud consentida terminaron convirtiéndola en una figura de entretenimiento.
Consultada sobre si la representación podía leerse como sexista, Bolaños prefirió no juzgar a los personajes que interpreta: los mira como personas con contradicciones, sombras y fortalezas, y ubicó la telenovela original en la época en que fue emitida. Aun así, admitió que algunas escenas de 1999 —como los gritos de Armando o las peleas físicas— podrían recibir cuestionamientos hoy, sin dejar de defender el valor histórico de la que considera la telenovela colombiana con mayor proyección internacional.
La actriz también evocó una promesa de Fernando Gaitán, fallecido en 2019, quien le aseguró que siempre estaría en sus proyectos. “Quizá Ferchito haya movido sus fichas”, dijo al recordar esa frase.
Sobre lo que viene, Bolaños evitó anticipar si Jenny buscará una reivindicación, pero adelantó que “va a hacer y deshacer”, conservando la impronta que la convirtió en una de las figuras más recordadas de la historia. La tercera temporada, que retoma la historia de Beatriz Pinzón y Armando Mendoza (interpretados por Ana María Orozco y Jorge Enrique Abello), suma el regreso de personajes que marcaron la telenovela original y promete, otra vez, que Ecomoda vuelva a arder con la candela de La Pupuchurra.
Editado por: Lu Hanover / Stars World Production


